lunes, 25 de abril de 2011

Él estaba muy enamorado

Él estaba muy enamorado.
Su vida estaba planeada por y para ella. Él creía que, junto a ella, nada podía pararle. A su lado, se sentía inmortal.
Estaba enamorado de su dulzura infinita, de lo cariñosa que era. Estaba enamorado de sus labios de fresa, y de su aterciopelado cabello. Adoraba sus cálidos ojos y sus suaves manos. No se imaginaba la vida sin el roce de su electrizante piel, sin la leve caricia de sus labios sobre los suyos, sin las cosquillas que le producía su hermoso pelo cuando la besaba, con pasión, con cariño, con desenfreno, con dulzura.
No quería vivir sin ella, la sola idea le parecía aterradora. Se sentía afortunado de que ella quisiera estar con él, por eso atesoraba cada momento pasado con ella en lo más profundo de su corazón, en una cajita de suaves paredes aterciopeladas.

Más textos de estos buenos tiempos que corren.

3 comentarios:

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  2. Borra lo de antes anda, no estaba en la cuenta que era...

    Enamoradizo que eres, porque razones no tienes....
    Aiiis

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